Cómo cuidar tus bañadores: algunos trucos infalibles

Lavar a mano usando agua fría, secar al aire o guardar en bolsas de tela, entre los consejos imprescindibles para mantener (siempre) como nuevos bañadores y bikinis 

 

Cada vez estamos más concienciados con el medio ambiente y con la importancia de cuidar algo que es de todos (¡el planeta!), por eso, en plena temporada de bañadores y bikinis conviene tener presente una serie de recomendaciones que nos permitan alargar la vida útil de nuestras prendas de baño para que se mantengan, baño tras baño, tan bonitas como el primer día. No tratarlas bien y no guardarlas a buen recaudo acorta innecesariamente su vida, lo que supone un gran coste ambiental y además, en muchos casos, un auténtico quebradero de cabeza.

Por eso junto a los expertos de Ocoly y Ônne Swimwear, dos etiquetas de baño españolas, compartimos algunos trucos de experto para cuidar tus bañadores favoritos y que no se deterioren antes de tiempo.

1 (40 de 65)

Truco 1: Lava a mano tus bañadores y bikinis con agua fría

La mejor forma de conservar los bañadores es lavándolos a mano. Recuerda que aunque son prendas todoterreno, las sometemos a cloro, cambios de PH y sal a diario. Lo ideal es que laves los bañadores a mano después de cada uso, con agua dulce y jabón. Si notas que el sol los ha dejado algo más rígidos, puedes echar unas gotas de suavizante al terminar el lavado (de manera excepcional) y después enjuagar con agua fría. Debes evitar a toda costa el agua caliente, de esta forma no dañarás el tejido y te durarán mucho más tiempo.

Truco 2: ¡No lo escurras!

¿Cuántas veces has lavado tu bañador y, al terminar, lo has escurrido, arrugándolo y retorciéndolo, para que suelte todo el exceso de agua? Este gesto tan común es tremendamente corrosivo ¡No lo hagas! Si quieres eliminar el agua antes de tenderlo, lo ideal es que lo dobles entre las manos y aprietes las palmas una contra otra para retirar el agua que sobra. Si no retuerces el tejido, no lo debilitirarás y evitarás que pierda su resistencia.

Truco 3: Sécalo mejor a la sombra

Otro pequeño error que cometemos en verano es el de tender la ropa al sol para que se seque antes. Te recomendamos que dejes secar al aire tu bikini o bañador, preferiblemente a la sombra. Así mantendrás tanto su color como su elasticidad.

Truco 4: Ojo con los plásticos y la humedad

Cuando te das un baño en la piscina o en la playa y después te cambias de ropa sin pasar por casa, ¿qué haces con el bañador mojado? Otro error que solemos cometer es guardarlo en una bolsa de plástico. Lo que ocurre en este caso es que el tejido se recalienta y el plástico acelera el proceso de desgaste. Por tanto, si no puedes lavar y dejar secar tu ropa de baño en cuanto sales de la piscina o del mar, lo ideal es que envuelvas el bañador en la toalla o, en su defecto, en una bolsa de red.

Truco 5: Guárdalo bien

Esto es vital. En primer lugar deberemos darle un lavado (aunque esté limpio). Puedes hacerlo con la lavadora, si quieres, siempre y cuando utilices un programa para ropa delicada. Una vez lo hayas secado al aire, dóblalo con cuidado y guárdalo en una bolsa de tela (su propio packaging). De esta forma lo protegerás de la humedad y el polvo y estará siempre listo para la siguiente temporada de baño.

La realidad es que, si tus bikinis y bañadores son de calidad y los cuidas a conciencia, te acompañarán muchas temporadas.

Author: admin

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *