Los 10 trucos que necesitas para no aumentar de peso este verano

El verano no solo son días de sol y tardes de piscina, y es que nuestros hábitos cambian de forma generalizada. Desde un mayor consumo de refrescos, helados y bebidas alcohólicas hasta una menor ingesta de agua así como también una baja actividad física. Nuevas formas de vida que hacen que la operación bikini se vuelva en nuestra contra y cojamos unos kilos de más. Sin embargo, los expertos de Enea clinica tienen los mejores consejos para evitar a toda costa el indeseado aumento de peso. ¡Toma nota de estos tips de experta y presume de silueta todo el año!

Desde Enea clínica recomiendan tener una dieta equilibrada además de compaginarlo con actividades fisicas que mejoran la calidad de vida y tu salud.

1. ¡Muévete más!

Aprovecha las vacaciones para salir a caminar e incrementar el ejercicio físico. Busca planes que supongan moverte y realizar actividad física al aire libre, lo notarás.

2. Planifica las comidas.

Planifica tus comidas y ten tu lista de la compra a mano cuando vayas al supermercado. Además, intenta no ir a la compra justo antes de cualquier comida o con hambre. Esto hará que evites comprar alimentos insanos y antojos de última hora.

3. Toma mucha verdura.

Incluye una buena ración de verduras en la comida y cena. Además de aportar vitaminas y minerales, tienen fibra, que hará que te mantengas más saciado.

4. Incorpora proteínas de calidad en cada comida.

Al menos 1/4 del plato debería estar compuesto por proteínas de alto valor biológico (carne, pescado, huevos, lácteos, legumbres…). Además, son importantes para el mantenimiento de la masa muscular y multitud de procesos metabólicos. Al igual que la fibra, aumentan la saciedad por más tiempo.

5. El orden de los factores SÍ altera el producto.

El orden en el que ingerimos los alimentos afecta a la respuesta metabólica y la glucosa en sangre. Empieza siempre por las verduras, una buena ensalada de verdura fresca como primer plato siempre es una buena opción. Continúa con la parte proteica de la comida y, por último, el hidrato de carbono (arroz, patata, quinoa,legumbres..). Si sigues este orden, la fibra y las proteínas harán que el pico de glucosa provocado por los hidratos de carbono sea más estable. Mantener la glucosa estable a lo largo del día hará que controles más el hambre.

6. El mito de las cinco comidas al día es un mito.

Come cuando tengas hambre y escucha a tu cuerpo. Se ha demostrado que cuantas más ingestas hacemos al día, en general, más calorías consumimos. Tres ingestas deberían ser suficiente para la mayoría de la población (desayuno, comida y cena), y si fuera necesario hacer un snack entre horas, recurre siempre a opciones ligeras, como una pieza de fruta, un puñado de frutos secos, un yogur, queso fresco o unos crudités de verduras.

7. Desayuna salado.

Está demostrado que un desayuno que mantiene la glucosa estable hace que tengamos menos hambre a lo largo del día. Cuando desayunamos algo dulce, al rato vamos a sentir hambre de nuevo, esto tiene que ver con la descompensación de la glucosa. Por eso, un desayuno que incluya proteínas y grasas de calidad como unos huevos revueltos, queso fresco o yogur natural, frutos secos.. acompañados de una pieza de fruta, te ayudará a controlar el azúcar en sangre y te mantendrá más saciado a lo largo del día.

8. Elimina los edulcorantes.

Los estudios demuestran que a pesar de no aportar calorías, sí que afectan al azúcar en sangre, provocan resistencia a la insulina y destrozan la microbiota intestinal. El consumo de edulcorantes de manera continua hará que sientas más hambre a lo largo del día por su efecto en la glucemia. Trata de consumir los alimentos con su sabor natural.

9. Reduce el consumo de alcohol.

Tu hígado tiene que trabajar duro para poder eliminar el alcohol del organismo y mientras no nos mantenemos ocupados eliminándolo, no está haciendo todas las demás funciones que son necesarias para la correcta metabolización de los nutrientes.

10. Descansa.

La falta de sueño y el estrés continuado hacen que aumente el cortisol, y  cuando éste está elevado de forma crónica, afecta directamente al apetito, desregula los niveles de glucosa en sangre y promueve cambios en el peso corporal. El hambre constante puede estar muy relacionada con la falta de sueño y estrés.

Sigue estos tips de experta y verás cómo te mantienes en forma durante todo el verano.

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