Los mitos del carbón vegetal activo para el blanqueamiento de los dientes

 

‘La imagen es nuestra primera carta de presentación y cuidarla es un tremendo beneficio’. La doctora Marta Peydro, de la Clínica dental Peydro Herrero, investigadora en Blanqueamiento Dental y docente de Odontología en la Universitat de València sabe de la importancia de nuestro aspecto. ‘Es crucial lo que proyectamos hacia los demás, pero sobre todo vernos bien, porque mejora nuestra autoestima’, reconoce.

Un aspecto fundamental en una sonrisa estética es el tono blanco del esmalte, por eso, cada vez existen más métodos y alternativas para realizarlo. El último producto milagro: las fórmulas a base de carbón vegetal activado que han revolucionado Instagram pero ¿verdaderamente funcionan estas técnicas? La doctora Peydro nos desvela lo que nadie cuenta sobre esta sustancia que, sin ninguna base científica que lo demuestre, «promete» dejarte los dientes blancos desde casa.

¿En qué consiste el tratamiento de carbón vegetal activo?

El carbón vegetal activo es una sustancia de origen vegetal que se obtiene a partir de carbones de cáscara de coco, de madera, lignitos y turba. Están sometidos a procesos de fabricación que tienen como finalidad aumentar su grado de porosidad y superficie interna. Se “activa” y se crea la porosidad durante su fabricación a través de elevadas temperaturas, una atmósfera especial y la inyección de vapor. Estos procesos le confieren la propiedad de tener un gran poder de adsorción (no absorción), es decir, tiene la cualidad de retener ciertas sustancias no deseadas, como químicos, gases, bacterias y toxinas, cuando entran en contacto con él. Es capaz de inactivar las toxinas y microorganismos fijándose a él aquello que pueda ser nocivo o eliminable para nuestro organismo. De hecho, el carbón vegetal ha sido tradicionalmente empleado para eliminar toxinas y otras sustancias nocivas ingeridas con los alimentos, o contenidas en ellos, así como también ha sido utilizado habitualmente como un antiácido natural.

Últimamente ha surgido una moda, que se está haciendo viral en Instagram y que consiste en cepillar los dientes con esta sustancia que se presenta en un polvo fino. Los fabricantes aconsejan cepillar los dientes con un cepillo impregnado en este polvo durante 3-5 minutos al día como método de blanqueamiento en casa.

¿Funciona y realmente blanquea la dentadura?

Nuestra experiencia con el carbón activo ha sido de dos tipos: en primer lugar, un estudio que realizamos en la facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Valencia in vitro, es decir, sobre dientes extraídos, y por otra parte, la utilización del producto sobre un paciente real que nunca se había blanqueado los dientes con ninguna otra técnica. En ambos casos, tanto en el estudio in vitro como en el estudio sobre paciente real, no observamos objetivamente, es decir, midiendo el color dental con un espectofotómetro, ninguna mejora en el color del diente. Lo que sí que se observó en los dientes extraídos fue que en los lugares del esmalte donde habían pequeñas grietas el carbón activo se introducía en su interior y era capaz de teñir esas grietas de negro.

¿Supone algún daño para la dentadura?

Al tratarse de un producto con un nivel de abrasividad que no está controlado, lo más habitual es que el uso continuado de este método acabe dañando, rayando o lesionando la superficie del diente, entre otros efectos adversos. Esto quiere decir que el diente irá perdiendo brillo y se irá haciendo mate con el tiempo.

¿Se ha llegado a otras conclusiones además de la viabilidad de este tratamiento?

Lo que sí que hemos advertido es que la población que compra estos productos no presta atención a la peligrosidad de lo que se coloca sobre la superficie del diente. Son productos que no tienen estudios científicos que los avalen, no solo en cuanto a su efectividad, sino al daño estructural, ya que desconocemos su acidez o pH, su abrasividad… Habitualmente, como son productos que no cuestan demasiado dinero, la gente tiende a probarlos porque consideran que si no les hace efecto tampoco han invertido mucho. El problema es que no saben lo que realmente esos productos pueden estar dañando sus diente.

¿Qué alternativa recomienda?

Existen diversas opciones de tratamiento pero todas se llevan a cabo en una clínica dental a través de un odontólogo y mediante el uso de productos que estén regulados y aprobados por la legislación europea. De este modo, no solamente vamos a obtener resultados de blanqueamiento dental, sino que además nos estaremos asegurando que el producto que se está utilizando sobre nuestros dientes y la técnica utilizada para colocar estos productos no va a dañar la estructura del esmalte. 

¿Qué consejos daría para mantener una sonrisa bonita? 

En mi opinión es crucial visitar al dentista dos veces al año para realizar una buena limpieza de dientes y encías, el cepillado dental mínimo dos veces al día, y por supuesto, no poner nuestros dientes en peligro frotándolos o cepillándolos con cualquier producto, sea quien sea la persona que lo promocione. Únicamente el odontólogo es el profesional que sabe lo que es mejor para cuidar los dientes y para blanquearlos.

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